La Familia · Día 4 de 30

Me desampararon todos

Parte uno · Solo · 1 minutos de lectura

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En mi primera defensa ninguno me ayudó, antes me desampararon todos: no les sea imputado.
2 Timoteo 4:16 · Reina-Valera 1909

La soledad

Pablo lo nombra directamente: me desampararon todos. Vale la pena examinarlo de cerca y sostenerlo como un nombrar honesto y total, no una exageración sino una descripción genuina. Reconoce que incluso un apóstol conoció esta misma experiencia total de ser dejado por completo solo.

Esto vale la pena examinarlo frente a cuánto has supuesto que un abandono tan total debe reflejar algo singularmente malo en ti, en lugar del testimonio honesto de Pablo: esta experiencia es de verdad posible aun para alguien tan significativo y genuinamente fiel.

Fíjate en no les sea imputado. Es notable: el perdón genuino de Pablo, extendido aun dentro de este mismo nombrar honesto del abandono. Examina si ambas cosas, el nombrar honesto y el perdón genuino, pueden coexistir también en tu experiencia.

Sea cual sea el desamparo total que has vivido con honestidad, nómbralo hoy tan directamente como Pablo nombró el suyo, me desampararon todos, y considera si, junto a este nombrar honesto, podrías también extender de verdad este mismo perdón que Pablo modeló directamente, ambas cosas sostenidas juntas.

Vive como familia

  • Nombra con honestidad el desamparo total que has vivido de verdad.
  • Recibe el testimonio de Pablo como compañía, no como evidencia de un fracaso personal único.
  • Considera extender perdón junto a este nombrar honesto, ambos sostenidos juntos como lo modeló Pablo.

Oración

Señor, en mi propio momento difícil, muchos me dejaron. Déjame nombrarlo con honestidad y, como Pablo, extender perdón genuino junto a este nombrar honesto. Amén.

Llévalo contigo hoy

El abandono total puede suceder de verdad aun a personas fieles, nombrado con honestidad.