Así muchos somos un cuerpo en Cristo, mas todos miembros los unos de los otros.
La soledad
Pablo dice aquí miembros los unos de los otros. Vale la pena examinarlo directamente: este lenguaje específico y mutuo es la imagen que necesita este movimiento. El pertenecer genuino no es solo ser miembro individual de algún grupo mayor, sino una conexión mutua y real entre cada miembro concreto.
Esto vale la pena aplicarlo frente a cuánto tu sentido de ser miembro de la iglesia se ha quedado individualista, conectado solo con Dios, sin esta conexión mutua adicional con otros miembros concretos y reales. Considera qué te exigiría en la práctica esta mutualidad.
Fíjate en muchos. Es un reconocimiento genuino de una diversidad real: esta unidad no exige uniformidad, sino que sostiene una diferencia real, juntos, como miembros los unos de los otros. Examina si tu práctica ha honrado este pertenecer diverso y mutuo.
Considera hoy lo que ser miembros los unos de los otros exige de ti, en la práctica, hacia otro miembro concreto de tu comunidad de iglesia. Practica hoy esta mutualidad: no solo ser miembro individual, sino una conexión genuina y real con esta otra persona concreta.
Vive como familia
- Considera a una persona concreta de tu comunidad de iglesia como conectada contigo de manera genuina y mutua.
- Practica hoy esta mutualidad, y no solo ser miembro individual de un grupo mayor.
- Honra hoy la diversidad genuina: una unidad que no exige uniformidad sino una conexión mutua.
Oración
Señor, aunque somos muchos, somos un cuerpo en Cristo, miembros los unos de los otros. Déjame practicar hoy esta mutualidad genuina hacia otro miembro concreto de mi comunidad. Amén.
Llévalo contigo hoy
El pertenecer genuino incluye una conexión mutua con otros miembros concretos, no solo ser miembro individual.