El Banquete · Día 22 de 30

Te alegrarás en tus solemnidades

Parte tres · Desborda · 2 minutos de lectura

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La solemnidad de las cabañas harás por siete días... Y te alegrarás en tus solemnidades, tú, y tu hijo, y tu hija, y tu siervo, y tu sierva, y el Levita, y el extranjero, y el huérfano, y la viuda, que están en tus poblaciones.
Deuteronomio 16:13-14 · Reina-Valera 1909

El banquete

Esta instrucción para la fiesta de las cabañas nombra una lista de invitados amplia y deliberadamente inclusiva: hijo, hija, siervos, el Levita, el extranjero, el huérfano, la viuda, todos nombrados de manera concreta como incluidos dentro de te alegrarás en tus solemnidades, y no una celebración privada limitada solo a la familia inmediata.

Vale la pena notarlo como un correctivo necesario contra un desborde que se queda por completo en lo privado, con el gozo y la abundancia guardados dentro de un círculo estrecho mientras los de afuera, siervos, extranjeros, huérfanos, la viuda, quedan excluidos de la celebración real. Esta instrucción insiste en que el gozo genuino del banquete incluye de manera concreta a los vulnerables y marginados.

Fíjate en el extranjero, el huérfano, la viuda, nombrados de manera concreta junto a la familia y la casa, quienes no tienen un derecho natural a ser incluidos en el banquete de esta casa en particular, invitados igualmente de manera deliberada y explícita, con el desborde entendido como algo que de verdad alcanza más allá de sus límites naturales y esperados hacia quienes de otro modo quedarían excluidos.

Considera hoy quién dentro de tus poblaciones podría ser incluido de verdad en el banquete, literal o figurado, que tu vida ofrece hoy, no solo quienes tienen un derecho natural a ser incluidos, sino, de manera deliberada y concreta, alguien que de otro modo quedaría fuera de la celebración real, como esta instrucción insiste en que sean incluidos.

Celebra el banquete

  • Identifica a alguien dentro de tus poblaciones que podría quedar excluido de tus celebraciones naturales.
  • Inclúyelo hoy deliberadamente, siguiendo la lista de invitados concreta e inclusiva de esta instrucción.
  • Considera tu propio banquete, literal o figurado, y quién pertenece de verdad a su desborde.

Oración

Señor, que mi propio banquete incluya de verdad al extranjero, al huérfano y a la viuda, y no se quede privado, limitado solo a la familia natural. Muéstrame hoy a quién incluir. Amén.

Llévalo contigo hoy

El desborde genuino alcanza más allá de los límites naturales, hacia quienes de otro modo quedarían excluidos.