El Banquete · Día 26 de 30

Un convite de engordados

Parte tres · Desborda · 2 minutos de lectura

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Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos convite de engordados, convite de purificados, de gruesos tuétanos, de purificados líquidos.
Isaías 25:6 · Reina-Valera 1909

El banquete

Esta visión profética describe un banquete de riqueza extraordinaria, engordados, tuétanos, vino purificado, descrito con una especificidad sensorial genuina, no una abstracción espiritual vaga sino una abundancia real y tangible, para todos los pueblos, un alcance amplio, no limitado a unos pocos selectos sino extendido con amplitud y generosidad a todos.

Vale la pena sostenerlo como una esperanza genuina, que mira hacia adelante, esta visión que apunta más allá de las experiencias presentes y parciales de desborde hacia un banquete futuro más pleno que todos los movimientos anteriores de este libro han ido anticipando, todo el tiempo, vislumbres de gozo y abundancia ahora que apuntan a este banquete último y total aún por venir.

Fíjate en gruesos tuétanos, un lenguaje deliberadamente rico e indulgente, con esta visión negándose a describir la esperanza última en términos meramente mínimos y suficientes, e insistiendo en una riqueza genuina, una abundancia más allá de lo meramente adecuado, digna de anticiparse con un anhelo genuino y concreto, y no solo con una esperanza vaga y abstracta.

Considera hoy cómo tus propias experiencias presentes de desborde, por parciales que sean, podrían estar genuinamente conectadas con este banquete futuro más grande, pequeños anticipos de los engordados y del vino purificado que esta visión describe, dignos de anticiparse hoy y de vivirse ahora a la luz de lo que de verdad está aún por venir.

Celebra el banquete

  • Considera el desborde de hoy como un anticipo genuino de este banquete futuro más pleno.
  • Anticipa hoy esta visión de manera concreta, con un anhelo genuino y específico y no con una esperanza vaga.
  • Da gracias a Dios por el alcance amplio de esta promesa, para todos los pueblos, y no solo para unos pocos selectos.

Oración

Señor, gracias por el convite de engordados que has prometido, para todos los pueblos. Que el desborde de hoy sea un anticipo genuino de ese banquete más pleno aún por venir. Amén.

Llévalo contigo hoy

El desborde presente es un anticipo del banquete más pleno aún por venir.