Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con hacimiento de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús.
La oración
Pablo no se limita a decirte que dejes de estar ansioso, como si la sola orden pudiera lograrlo. Te da una acción concreta que lo reemplaza: en toda oración y ruego, con hacimiento de gracias, sean notorias tus peticiones delante de Dios. La ansiedad no se atiende suprimiéndola sino redirigiéndola, la energía de la preocupación convertida en la práctica real de pedir.
Fíjate en el en toda oración. Es algo que lo abarca todo, no reservado para las grandes crisis. Cada ansiedad genuina, por pequeña que parezca frente a los problemas mayores de otro, se nombra como material legítimo para llevar a Dios en oración. Nada es demasiado pequeño para darlo a conocer delante de él.
Fíjate también en el con hacimiento de gracias. No es solo pedir, una corriente de peticiones en una sola dirección sin ofrecer nada a cambio. Es pedir junto con gratitud, recordando lo que ya se ha dado aun mientras se pide lo que todavía hace falta. Esta combinación da forma a la postura de la oración, y no solo a su contenido.
El resultado que Pablo promete es concreto: no necesariamente que desaparezca la circunstancia que te angustia, sino una paz que sobrepuja todo entendimiento, que guarda tu corazón y tu mente aunque la circunstancia todavía no haya cambiado. Lleva hoy a él tu ansiedad concreta, con gratitud, y recibe esta paz como el resultado prometido.
Vela y ora
- Nombra la ansiedad concreta que ocupa ahora tus pensamientos.
- Llévala hoy a Dios en oración, unida de forma concreta a una gratitud genuina.
- Confía en la paz que guarda, cambie o no la circunstancia de inmediato.
Oración
Señor, te traigo hoy mi ansiedad, en toda cosa, con gratitud por lo que ya me has dado. Guarda mi corazón y mi mente con tu paz, aun antes de que llegue la respuesta. Amén.
Llévalo contigo hoy
La ansiedad no se suprime. Se redirige hacia el pedir.