Los Pocos · Día 17 de 30

Vuelvo otra vez a estar de parto

Parte dos · Derramados · 2 minutos de lectura

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Hijitos míos, que vuelvo otra vez a estar de parto de vosotros, hasta que Cristo sea formado en vosotros;
Gálatas 4:19 · Reina-Valera 1909

Los pocos

Pablo nombra aquí dolores de parto genuinos y continuos: «vuelvo otra vez a estar de parto». Es una imagen impactante que vale la pena tomar en serio. El costo real del discipulado se describe no como una transacción única y completada, sino como un trabajo continuo y repetido, real y difícil, «hasta que Cristo sea formado en vosotros», la meta real y genuina a la que sirve este trabajo.

Vale la pena examinar esto frente a cuánto tu inversión en otros ha supuesto que un solo esfuerzo suficiente debería producir un cambio duradero, en lugar de la imagen honesta de este versículo: un parto continuo y repetido. Vale la pena tomarlo como una expectativa realista y no como una sorpresa desanimada cuando el cambio genuino exige este mismo trabajo continuo.

Fíjate en «hasta que Cristo sea formado en vosotros», la meta real y específica que se nombra directamente: no una conducta simplemente mejorada ni un conocimiento mayor, sino Cristo mismo formado de verdad. Vale la pena tomarlo como el propósito real y más profundo al que tu inversión en otros está llamada a servir en última instancia, y no metas menores y más superficiales.

Sobre aquel por quien estás trabajando ahora, en el parto continuo y difícil que esta relación te exige hoy, recibe la forma honesta en que Pablo nombra este costo, y aférrate a la meta real y más profunda: Cristo formado en él, que vale este trabajo genuino y repetido, y no una tarea única y fácil de completar.

Derrámate en los pocos

  • Nombra con honestidad el trabajo continuo y difícil que exige de verdad tu relación actual de discipulado.
  • Aférrate a la meta real y más profunda, Cristo formado en ellos, y no a resultados superficiales y más fáciles.
  • Continúa hoy este trabajo, confiando en que es un parto genuino y necesario, y no una evidencia de fracaso.

Oración

Señor, déjame estar otra vez de parto por aquel a quien discipulo, hasta que Cristo sea formado de verdad en él. Que este trabajo continuo se reciba con confianza, y no como un desánimo ni una evidencia de fracaso. Amén.

Llévalo contigo hoy

La formación genuina exige un parto continuo y repetido, y no un solo esfuerzo suficiente.