Lo Primero · Día 22 de 30

De Jehová es la tierra

Parte tres · Dar primero · 1 minutos de lectura

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De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan.
Salmo 24:1 · Reina-Valera 1909

El tesoro

Este salmo hace la misma afirmación que introdujo la reflexión de ayer, pero la amplía a su alcance más pleno y comprensivo: la tierra, su plenitud, el mundo y los que en él habitan, todo nombrado como perteneciente a Jehová, no solo los recursos concretos que te toca administrar, sino literalmente todo, sin resto ni excepción.

Vale la pena sostener esta afirmación total frente a cualquier sensación persistente de propiedad personal genuina sobre cualquier cosa, no solo el dinero, sino cada posesión, cada relación, cada capacidad, todo incluido dentro de la afirmación total de este salmo: la tierra y su plenitud, perteneciendo por entero a Jehová.

No es una mera abstracción teológica, sino un replanteamiento genuinamente práctico de cómo enfrentas cada decisión sobre los recursos. Si la tierra es de Jehová, de manera total, entonces cada decisión financiera es en realidad una decisión de mayordomía sobre recursos que nunca fueron, en ningún sentido genuino, tu posesión privada desde el principio.

Considera hoy el alcance completo de la afirmación de este salmo, aplicado no solo a tu cuenta bancaria, sino a toda tu vida: posesiones, relaciones, capacidades, el tiempo mismo, todo de Jehová, y su plenitud. Deja que esta propiedad total remodele cómo enfrentas todo este día, y no solo tus finanzas.

Administra el tesoro

  • Considera el alcance completo de la afirmación de este salmo, aplicado más allá de tus finanzas.
  • Trata hoy un recurso no financiero, tu tiempo o tu capacidad, como también de Jehová de verdad.
  • Deja que esta propiedad total remodele todo tu día, y no solo las decisiones financieras.

Oración

Señor, tuya es la tierra y su plenitud, incluida toda mi vida, y no solo mi dinero. Que esta propiedad total remodele todo lo que administre hoy. Amén.

Llévalo contigo hoy

Todo, y no solo el dinero, pertenece por completo a Jehová.