Lo Primero · Día 27 de 30

Atesorando buen fundamento

Parte tres · Dar primero · 2 minutos de lectura

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A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en la incertidumbre de las riquezas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia de que gocemos: que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, que con facilidad comuniquen; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano a la vida eterna.
1 Timoteo 6:17-19 · Reina-Valera 1909

El tesoro

Pablo instruye a los ricos, en los términos de este siglo, a atesorar para sí buen fundamento para lo por venir, replanteando deliberadamente lo que significa en realidad invertir. El buen fundamento que se construye no es principalmente seguridad financiera en esta vida presente, sino algo guardado para la eternidad, un horizonte de inversión completamente distinto.

Fíjate en dadivosos, que con facilidad comuniquen, una generosidad activa y continua nombrada como el mecanismo real que produce este fundamento eterno, no una acumulación pasiva guardada con cuidado en reserva, sino una distribución genuina, recursos que se mueven de verdad hacia afuera, y que funcionan a la vez como buena obra de esta vida e inversión genuina para la eternidad.

Vale la pena examinarlo frente a cuánto tu planificación financiera se ha orientado por entero a la seguridad de esta vida presente, sin consideración genuina del fundamento eterno que Pablo describe aquí como disponible específicamente por medio de una generosidad activa y continua, y no por medio de una acumulación cuidadosa y dirigida exclusivamente a uno mismo.

Considera hoy si tu planificación financiera incluye este horizonte eterno que Pablo describe, atesorar buen fundamento para lo por venir por medio de una distribución activa ahora, o si ha seguido orientada por entero a la seguridad de esta vida presente, con la eternidad sin considerar de verdad en cómo se administran los recursos.

Administra el tesoro

  • Examina si tu planificación financiera incluye algún horizonte eterno genuino.
  • Distribuye hoy un recurso concreto para atesorar este fundamento eterno.
  • Reconsidera hoy tu horizonte de inversión, incluida la eternidad, y no solo esta vida presente.

Oración

Señor, que atesore buen fundamento para lo por venir, por medio de una generosidad activa y continua ahora, y no solo de una acumulación cuidadosa orientada por entero a esta vida. Amén.

Llévalo contigo hoy

La generosidad activa de ahora atesora un fundamento genuino para la eternidad.