Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente. ¡Ojalá fueses frío, o caliente! Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
La llama
Esta palabra a la iglesia de Laodicea nombra algo que vale la pena tomar con seria atención: tibio, descrito aquí no como un término medio moderado y aceptable, sino como algo de verdad repugnante, con la imagen llamativa y física del propio Cristo, te vomitaré, un rechazo real e incómodo de esta temperatura espiritual concreta.
Vale la pena examinar esto frente a cuánto se ha asentado tu amor en esta misma condición tibia, ni frío de verdad, rechazando abiertamente a Dios, ni caliente de verdad, persiguiéndolo de manera activa y fervorosa, sino este término medio descrito, técnicamente presente, técnicamente fiel, pero de verdad e incómodamente tibio.
Fíjate en «¡Ojalá fueses frío, o caliente!», una preferencia llamativa dicha directamente, que sugiere que la frialdad verdadera, aunque parezca peor, es en realidad preferible a esta condición tibia, algo con lo que vale la pena quedarse como corrección necesaria contra la suposición de que una fidelidad tibia es automáticamente más segura o aceptable que una frialdad verdadera.
Sea cual sea la condición tibia que puedas identificar con honestidad en tu amor actual por Dios, toma esta palabra con seriedad verdadera hoy, sin minimizarla como un término medio aceptable, sino nombrándola directamente como la nombra este pasaje, algo que merece atención real y urgente, y no una tolerancia cómoda y continua.
Atiende la llama
- Examina con honestidad si tu amor se ha asentado en esta condición tibia que se describe.
- Toma hoy en serio esta advertencia, sin minimizar lo tibio como un término medio aceptable.
- Elige hoy, de manera deliberada, hacia un calor verdadero, y no hacia una tolerancia tibia, cómoda y continua.
Oración
Señor, no quiero ser tibio, ni frío ni caliente. Muéstrame con honestidad dónde esto describe mi amor actual, y déjame elegir hoy, en cambio, hacia un calor verdadero. Amén.
Llévalo contigo hoy
Lo tibio no es un término medio seguro y aceptable. Merece atención urgente y honesta.