El Rebaño · Día 28 de 30

Habéis vuelto al Pastor

Parte tres · El Redil · 1 minutos de lectura

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Porque vosotros erais como ovejas descarriadas; mas ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.
1 Pedro 2:25 · Reina-Valera 1909

Con el Pastor

Pedro nombra el descarrío y el regreso en una sola frase, en pasado en ambos extremos. Erais como ovejas descarriadas, un reconocimiento honesto de distancia real y de descarrío real. Pero ahora habéis vuelto, una acción cumplida, no una lucha en curso todavía sin terminar. El regreso, para los que están en Cristo, ya sucedió.

Fíjate en el título concreto que se da: el Pastor y Obispo de vuestras almas. Obispo aquí lleva el sentido de supervisor, alguien que vigila con cuidado la condición real de lo que cuida. No es un pastoreo distante y ocasional. Es una supervisión cercana y atenta de tu alma en particular, no solo de tus circunstancias.

Si aún te sientes como la oveja descarriada, distante y errante, este versículo ofrece una corrección necesaria. En Cristo, el regreso ya se cumplió, no está simplemente prometido para alguna fecha futura en que por fin te arregles. Ahora has vuelto, bajo la supervisión cercana y cuidadosa del Pastor y Obispo de tu alma.

Vive hoy desde la realidad firme del regreso, y no desde la ansiedad continua de seguir perdido. El descarrío fue real. El regreso también lo es. Camina en el segundo, no en el primero.

Sigue su voz

  • Fíjate en cualquier sensación persistente de seguir siendo la oveja descarriada, sin haber vuelto.
  • Recibe hoy la realidad firme de que, en Cristo, el regreso ya sucedió.
  • Vive hoy bajo su supervisión cercana, y no bajo la ansiedad de seguir perdido.

Oración

Señor, andaba descarriado, pero ahora he vuelto a ti, Pastor y Obispo de mi alma. Que hoy viva desde esa realidad firme y no desde una ansiedad persistente. Amén.

Llévalo contigo hoy

El regreso ya sucedió. Vive desde eso, no desde seguir perdido.