El Diluvio · Día 20 de 30

Fortaleza en el día de la angustia

Parte dos · Anclado · 2 minutos de lectura

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Bueno es Jehová para fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.
Nahúm 1:7 · Reina-Valera 1909

La tormenta

Esto cierra el segundo movimiento de este libro con una imagen específica y amplia: «fortaleza», y vale la pena notar esta combinación deliberada de bondad y fuerza juntas: no una mera protección poderosa y lejana, sino «bueno es Jehová», una bondad genuina, cercana y personal junto a una fuerza genuina y real.

Fíjate en «conoce a los que en él confían», un conocimiento personal y específico nombrado directamente: no una protección genérica y distante extendida por igual a todos sin importar la relación, sino este conocer descrito, personal y específico. Vale la pena confiar en que es de verdad cierto para ti, específicamente, y no solo abstractamente cierto en general.

Esto cierra el círculo que ha trazado todo este segundo movimiento. La solicitud echada de manera activa, el peso prestado de mañana soltado, la esperanza como un ancla genuina, el auxilio presente disponible ahora, la completa paz por medio de un pensamiento que persevera, la paz distinta de Cristo recibida, el consuelo dentro de una multitud de pensamientos, promesas cuádruples fundadas en su presencia, todos los temores incluidos.

Al cerrarse este movimiento, recibe esta imagen final como tu propio resumen genuino y amplio. Bueno es Jehová, fortaleza en el día de la angustia, y te conoce, específica y personalmente. Confía en la exploración de todo este movimiento como un anclaje genuino, que vale la pena llevar hacia la exploración de este movimiento final sobre una quietud genuina y sostenida.

Encuentra la quietud

  • Recibe hoy esta imagen amplia, una fortaleza, como de verdad y personalmente cierta para ti.
  • Fíjate en «conoce a los que en él confían» como un conocimiento específico y personal, y no una protección genérica y distante.
  • Lleva toda la exploración de este segundo movimiento hacia la exploración de esta semana sobre la quietud genuina.

Oración

Señor, tú eres bueno, fortaleza en el día de la angustia, y me conoces, específica y personalmente. Que todo el anclaje genuino de este movimiento me lleve a una quietud real y sostenida. Amén.

Llévalo contigo hoy

Bueno es Jehová, una fortaleza, y te conoce específica y personalmente, no de lejos.