El Sábado · Día 24 de 30

Bueno es alabar a Jehová

Parte tres · Restaurado · 2 minutos de lectura

← El Sábado

Bueno es alabar a Jehová, y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; anunciar por la mañana tu misericordia, y tu verdad en las noches.
Salmo 92:1-2 · Reina-Valera 1909

El reposo

Este salmo se nombra directamente como un salmo para el día del sábado. Sostenlo como el cuadro práctico de este movimiento sobre lo que este día podría incluir en concreto: la acción de gracias, por la mañana y por la noche. Considéralo una práctica concreta, y no solo una abstracta suspensión del trabajo ordinario.

Fíjate en por la mañana y en las noches. Examina este momento concreto: la acción de gracias que enmarca todo el día. Sostenlo como la estructura necesaria para tu práctica del reposo, no un detenerte vago y sin forma, sino este ritmo deliberado, con la gratitud marcando de manera específica tanto su comienzo como su final.

Aplícalo en la práctica a tu próximo día de reposo, considerando qué acción de gracias concreta podría marcar a propósito su mañana y su noche, siguiendo el patrón concreto de este salmo. Vale la pena practicarlo, y no solo estar de acuerdo en teoría con que el reposo, en lo abstracto, es bueno.

Considera hoy, o en tu próximo día de reposo practicado, comenzar y terminar con esta acción de gracias deliberada, siguiendo el ejemplo concreto de este salmo. Sostenlo como la forma práctica y real de lo que un día de sábado podría incluir de verdad: no un detenerse vago, sino este ritmo deliberado y agradecido.

Practica el reposo

  • Planea una acción de gracias concreta para la mañana y la noche de tu próximo día de reposo.
  • Practica el patrón concreto de este salmo, no un detenerte vago sino un ritmo deliberado y agradecido.
  • Da gracias hoy, en concreto, por la misericordia de esta mañana y por la verdad que esperas esta noche.

Oración

Señor, bueno es alabarte, anunciando por la mañana tu misericordia, y tu verdad en las noches. Que esto marque mi propio día de reposo practicado. Amén.

Llévalo contigo hoy

Un día de reposo puede recibir una forma concreta por medio de la acción de gracias deliberada, mañana y noche.