El Rostro · Día 17 de 30

Escondida con Cristo

Parte dos · Conocido · 2 minutos de lectura

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Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
Colosenses 3:3 · Reina-Valera 1909

El rostro

Pablo nombra aquí un lugar asombroso: escondida con Cristo en Dios, tu vida real, descrita no como del todo visible o expuesta sino de verdad escondida, en el lugar más seguro y resguardado que este versículo podría describir. Vale la pena sostener esto como consuelo real frente a la exposición o la vulnerabilidad que hoy sienta tu identidad.

Esto no contradice la exploración del movimiento anterior sobre ser visto y conocido por completo. Añade una capa necesaria: visto y conocido de verdad, y también escondido, a salvo, con Cristo en Dios, protegido de lo que de otro modo pudiera amenazar o disminuir esta identidad más profunda, resguardado en un lugar al que nada externo puede llegar.

Fíjate en muertos sois, la condición que se nombra antes de este esconderse: una identidad vieja que de verdad terminó, y la vida, tu vida real y continua, ahora reubicada, escondida con Cristo, no expuesta a las fuerzas que de otro modo podrían amenazarla, sino resguardada de veras en este lugar protegido que se describe.

Sea lo que sea que hoy amenace tu sentido de identidad segura, la comparación, la crítica, la incertidumbre, recibe la afirmación de este versículo como verdadera. Tu vida real está escondida con Cristo en Dios, resguardada en un lugar a salvo de la amenaza externa que hoy se sienta más apremiante contra tu sentido de quién eres.

Vuelve tu rostro

  • Fíjate en lo que hoy amenaza tu sentido de identidad segura.
  • Recibe hoy que tu vida real está escondida con Cristo en Dios, a salvo de esa amenaza.
  • Descansa hoy en este lugar resguardado, en lugar de defender tú mismo tu identidad con ansiedad.

Oración

Señor, mi vida está escondida con Cristo en Dios, resguardada de lo que la amenaza. Déjame descansar hoy en esta seguridad escondida, en lugar de defenderme con ansiedad. Amén.

Llévalo contigo hoy

Tu vida real está a salvo, resguardada en un lugar al que nada externo puede llegar.