La Familia · Día 27 de 30

Cuán bueno y cuán delicioso

Parte tres · Perteneciendo · 1 minutos de lectura

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¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos igualmente en uno!
Salmo 133:1 · Reina-Valera 1909

La soledad

Este salmo dice aquí bueno y delicioso juntos. Vale la pena examinarlo directamente y sostenerlo como el testimonio positivo que necesita este movimiento: la unión genuina entre hermanos se nombra no solo como obligación por deber, sino como un placer real y sentido. Confía en que esta cualidad positiva está realmente disponible.

Esto vale la pena aplicarlo frente a cuánto tu experiencia de comunidad en la iglesia se ha sentido más obligatoria que genuinamente agradable. Examina con honestidad si el testimonio positivo de este salmo ha marcado de verdad tu experiencia real de pertenecer.

Fíjate en mirad. Es la invitación de este salmo a notar y apreciar de verdad esta bondad. Considera qué cosa concreta de tu comunidad actual podría merecer de verdad esta misma atención deliberada y positiva, y este aprecio. Practícalo hoy.

Considera hoy una manera concreta en que tu experiencia de comunidad genuina ha sido buena y deliciosa de verdad, y practica el notarlo y apreciarlo de manera deliberada, siguiendo la invitación positiva de este salmo. Sostenlo junto a cualquier dificultad que la comunidad también incluye, con honestidad, a veces.

Vive como familia

  • Considera una manera concreta en que tu comunidad ha sido de verdad buena y deliciosa.
  • Practica hoy el notarlo y apreciarlo de manera deliberada, siguiendo la invitación positiva de este salmo.
  • Sostén esta bondad genuina junto a cualquier dificultad que la comunidad también incluye con honestidad.

Oración

Señor, qué bueno y qué delicioso es habitar los hermanos igualmente en uno. Déjame notar y apreciar de verdad esta bondad en mi propia comunidad hoy. Amén.

Llévalo contigo hoy

La comunidad genuina puede ser de verdad buena y deliciosa, y no solo un aguante obligatorio y por deber.