La meta · Día 1 de 30

Acabar mi carrera con gozo

Parte uno · Fiel · 2 minutos de lectura

← La meta

Mas de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo; solamente que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
Hechos 20:24 · Reina-Valera 1909

La meta

Pablo nombra aquí el verdadero fin de toda su vida: no la comodidad, no la seguridad, ni siquiera sobrevivir, sino acabar mi carrera con gozo. Vale la pena tomarlo como la pregunta que guía todo este libro: no cuánto dura una vida, sino cómo termina de verdad, de veras.

Fíjate en ni estimo mi vida preciosa para mí mismo. Es una postura llamativa y deliberada: no un desprecio temerario por la vida, sino una disposición genuina a sostenerla con las manos abiertas. Vale la pena examinarla frente a cuánta ansiedad por cuidarte a ti mismo ha producido tu propio envejecer, en lugar de esta postura más libre.

Vale la pena sostener esto como la tesis de todo el libro. Una vida bien terminada no es necesariamente una vida libre de costo. De ninguna cosa hago caso lo dice Pablo en medio de un peligro real y continuo. Pero es una vida que termina con gozo, con esa cualidad concreta, sin importar lo que costó en el camino.

Sea cual sea la etapa de la vida en que estés, recibe hoy el fin de Pablo como tuyo. No solo terminar, sino terminar con gozo, con el ministerio recibido cumplido de verdad. Que sea la pregunta guía a la que volverán estos treinta días, durante los años que te queden.

Termina bien

  • Considera hoy qué requeriría en la práctica acabar tu propia carrera con gozo.
  • Date cuenta de cualquier ansiedad creciente por cuidarte a ti mismo que haya reemplazado en silencio esta postura más libre.
  • Nombra el ministerio que has recibido y pregúntate si de verdad sigues dando testimonio de él.

Oración

Señor, déjame acabar mi carrera con gozo, sosteniendo mi vida con las manos abiertas, sin estimarla preciosa para mí mismo, y cumpliendo de verdad el ministerio que recibí de ti. Amén.

Llévalo contigo hoy

El fin no es solo terminar, sino terminar con gozo, cueste lo que cueste.