La Carne · Día 27 de 30

La salida

Parte tres · Andar en el Espíritu · 1 minutos de lectura

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No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar.
1 Corintios 10:13 · Reina-Valera 1909

La batalla

Pablo dice “humana”. Examínalo directamente: tómalo como el consuelo necesario contra el aislamiento que ha producido tu tentación particular. Esta lucha concreta se nombra como de verdad y con honestidad compartida, no tuya en exclusiva y aislada, sino común, vivida de verdad también por otros.

Fíjate en “la salida”. Tómalo como la promesa genuina y práctica de este versículo: no soportar la tentación sin fin, sino esta salida real y descrita. Confía en que es provista de verdad y con actividad, y no algo que debas descubrir o fabricar por tu cuenta, de algún modo, del todo solo.

Aplícalo de forma práctica hoy. Considera cómo podría verse, concretamente, esta salida prometida en tu tentación concreta y actual. Examina si la has estado buscando de verdad, o si simplemente has soportado de forma pasiva, sin buscar con actividad y deliberadamente esta salida descrita.

Sea cual sea la tentación que hoy de verdad te presiona, confía en la promesa de este versículo: un Dios fiel, que provee la salida. Busca con actividad y deliberadamente esta salida descrita, y no soportes pasivamente a solas, sino confiando en esta provisión como de verdad disponible ahora mismo.

Anda en el Espíritu

  • Confía hoy en que tu tentación es de verdad común, y no tuya en exclusiva y aislada.
  • Busca con actividad la salida que promete este versículo, y no soportes de forma pasiva sin buscarla.
  • Toma hoy esta salida, concretamente, confiando en que está de verdad provista, y no es solo teórica.

Oración

Señor, no me ha tomado tentación, sino humana. Tú eres fiel, y has dado la salida. Déjame encontrarla y tomarla hoy, con actividad. Amén.

Llévalo contigo hoy

Una salida genuina está provista de verdad, para buscarla con actividad, y no soportar pasivamente a solas.